Obesidad: por qué bajar de peso no es
suficiente y cómo tratarla correctamente
Durante años, la conversación sobre la obesidad se ha centrado en un mismo objetivo: bajar de peso. Sin embargo, hoy sabemos que esa meta, por sí sola, puede ser insuficiente.
La obesidad no es únicamente un tema de kilos. Es una enfermedad compleja, crónica y multifactorial que impacta múltiples sistemas del cuerpo. Y cuando es comprendida como tal, el tratamiento cambia por completo.
Como lo resume el Dr. Fernando Pérez Galaz, director de la Clínica Gastrobariátrica en el Centro Médico ABC, Santa Fe, en México: «la obesidad no es una enfermedad del peso. Es una enfermedad caracterizada por aumento de grasa en el cuerpo, pero no por el aumento de peso.»
Precisamente por eso, el objetivo del tratamiento no es únicamente reducir el número que muestra la balanza. También busca mejorar la salud metabólica y disminuir el riesgo de enfermedades asociadas, como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y la enfermedad cardiovascular.
La obesidad es una enfermedad crónica en crecimiento global
La obesidad es una de las principales crisis de salud pública a nivel mundial, con un impacto creciente en América Latina. Es una enfermedad multifactorial y heterogénea. No existe una sola causa ni solución para esta, pero entre los factores que influyen se encuentran:
Causas internas:
- Genética (más de 1.200 genes asociados)
- Biológicas (hormonas, enfermedades)
- Psicológicas (ansiedad, depresión)
Causas externas:
- Ambiente y cultura alimentaria
- Estrés
- Sedentarismo
- Falta de sueño
Su impacto es directo en la mortalidad, y no solo eso:
❂ La obesidad se asocia a más de 200 complicaciones médicas.
❂ Puede reducir significativamente la esperanza de vida.
❂ Incrementa el riesgo de mortalidad hasta en 276% en obesidad grado 3.
❂ Existe una enorme brecha en la atención: “menos del 40% son diagnosticados, menos del 20% recibe tratamiento basado en evidencia y menos del 1.3% recibe medicamentos”, detalla el especialista.
No se trata solo de peso, sino de grasa (y dónde está)
Dos personas pueden tener el mismo peso, e incluso el mismo índice de masa corporal (IMC), y presentar riesgos de salud completamente distintos.
La diferencia está en la composición corporal, especialmente en la grasa visceral, que se acumula en el abdomen y está directamente relacionada con:
❂ Diabetes tipo 2.
❂ Enfermedades cardiovasculares.
❂ Enfermedad hepática.
De hecho, la medición del perímetro abdominal es clave. El paciente tiene mayor riesgo cardiometabólico si tiene:
❂ Más de 90 cm en hombres.
❂ Más de 80 cm en mujeres.
Por eso, reducir el número en la balanza no siempre significa mejorar la salud. El objetivo real es reducir grasa, especialmente la visceral.
Reducir la grasa visceral no solo favorece el control metabólico. También puede contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares a largo plazo. Conoce por qué cada minuto cuenta durante un infarto y profundiza en la enfermedad coronaria, sus factores de riesgo y las opciones de tratamiento.
Por qué dieta y ejercicio no siempre son suficientes para tratar la obesidad
“Comer menos y hacer más ejercicio” sigue siendo una recomendación común. Y aunque es fundamental, no siempre es suficiente en casos de obesidad.
En casos de obesidad más avanzada, el cuerpo desarrolla mecanismos biológicos que dificultan la pérdida de peso y favorecen su recuperación. De hecho, la probabilidad de alcanzar un peso normal solo con dieta y ejercicio es de 1 en 1.290.
Esto no significa que los hábitos no importen, sino que la obesidad requiere un enfoque más completo y personalizado, orientado a:
❂ Reducir riesgos de salud.
❂ Mejorar el control metabólico.
❂ Prevenir enfermedades crónicas.
❂ Aumentar la calidad y expectativa de vida.
Tratamiento de la obesidad: un enfoque integral y personalizado
El tratamiento moderno de la obesidad combina múltiples estrategias, y siempre bajo un enfoque personalizado: “el tratamiento adecuado para la persona adecuada en el momento adecuado”. Entre estas se encuentran:
❂ Nutrición y actividad física.
❂ Apoyo psicológico.
❂ Tratamiento farmacológico.
❂ Cirugía bariátrica (en casos específicos).
La cirugía bariátrica, por ejemplo, puede lograr remisión de diabetes tipo 2 de entre el 60% y 88%, y revertir la hipertensión en cerca del 90% de los casos.
Además de favorecer la pérdida de grasa corporal, controlar la diabetes y mejorar la hipertensión arterial, estos resultados también contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular global del paciente.
Este enfoque integral permite abordar la obesidad como lo que es: una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico continuo.
Acceso a tratamiento especializado: una diferencia clave en América Latina
En muchos países de América Latina, el acceso a diagnóstico oportuno y tratamiento especializado para la obesidad sigue siendo limitado.
Contar con el respaldo adecuado también es clave. Con VUMI®, tienes acceso a un enfoque integral del manejo de la obesidad, que incluye:
❂ Especialistas en obesidad y salud metabólica.
❂ Cobertura para cirugía bariátrica, cuando está médicamente indicada.
❂ Chequeos médicos preventivos que permiten detectar riesgos a tiempo.
Este acceso puede marcar una diferencia significativa en la evolución de la enfermedad y en la calidad de vida del paciente.

